Estereotipo puanesco Nº 1
(N. de la A.: hay muchos estereotipos en la facultad de filosofía y letras, pero por una cuestión de tiempo/espacio/terceradimensión/capacidad limitada de asombro, iré comentándolos de a uno. Tened pacieciencia.)
Estereotipo: - Porque yo primero iba a Comunicación Social y después me cambié a Letras.
Yo: - ¿Por qué viniste a letras?
Estereotipo: - Porque yo quiero ser escritor(a).
¿Cuántas veces escuchamos esas cosas? ¿Cuántas veces vemos pobres criaturitas de Dios embarcarse en una carrera por una idea tan errónea como esa? Seamos sinceros: si uno quiere ser escritor, en la última carrera en la que debe anotarse es en letras. Mi carrera tiene la capacidad de agarrar tu instinto y creatividad, retorcerla un poco, desmenuzarla en cuantos libros inútiles de teoría literaria existan, y estrolarlo contra la pared. Sí, es preciosa, lo sé.
Para ser escritor necesitás chispa. Y eso no te lo da la carrera. Al contrario, la carrera te da las herramientas para analizar esa chispa de otros, y ver qué cosas se logran con eso. Pero al mismo tiempo (creo yo) te imposibilita para encenderte.